Fundada en 1984, Marc Jacobs encarna el espíritu ecléctico de Nueva York, pulido pero con un punto subversivo. Desde las primeras colecciones de pasarela del diseñador hasta las piezas de la línea principal que marcaron el ascenso de la marca, cada etapa ha construido un legado de personalidad audaz, glamour poco convencional y lujo americano moderno.