El Balenciaga Motorcycle City: un clásico sin logo, fácil de llevar y de estructura relajada, pensado no solo para resistir las rozaduras, sino para durar y lucir aún mejor con ellas. Nicolas Ghesquière lo diseñó en 2001, pero los directivos no lo acogieron de inmediato por su marcada falta de estructura. Cuenta la leyenda que, durante una visita al estudio, Kate Moss vio el bolso a un lado y le pidió uno personalmente al Sr. Ghesquière. Poco después se enviaron 25 muestras a modelos y personas influyentes de la moda y, bueno, el resto es historia.